Se dice muchas veces que NO debemos dejar de tener alma de niño, o cuidar y nutrir el niño que todos llevamos dentro… etc., etc., pues es cuando olvidamos esa pequeña parte interior que nos volvemos un poco apáticos y algo amargados.
Lo sé! el ritmo de vida actual, que el trabajo, que la escuela, que el pago de esto y el otro… ah!!! y todavía la crisis! Hasta siento que mi niño interno me recuerda el 10 de mayo y prefiere el exilio… jaja. Aún así, siempre es bueno y existen maneras de reconciliarse con él
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Para todos aquellos que rondamos los 30 y tantos, y todos los demás pequeños o grandes, disfruten:
{regresan a mi mente esas horas y horas jugando con montones de tierra, haciendo caminitos, fortalezas, escenarios, batallas, historias… y con todos aquellos pequeños amigos… dulce infancia}