Empieza un año más, y lo mejor es emprender nuevos retos con la finalidad de ser mejores personas. El día de ayer tuve la oportunidad de acudir al cine a ver la película “El Curioso Caso de Benjamin Button”, una historia plagada de mensajes interesantes. Para aquellos que no la hayan visto todavía, es una buena recomendación
. Es de larga duración pero la verdad desde el principio la historia te envuelve, que ni la sientes { cuando me di cuenta hasta las palomitas se habían acabado antes de terminar la película.. jaja}
Uno de los principales objetivos del cine es entretener al público, pero también muchas veces encierra profundos mensajes. El caso particular de esta película gira en lo que debe ser el verdadero valor humano: aceptarnos tal cual somos y aceptar a los demás con todas sus virtudes y defectos. La historia indaga en más y más situaciones que si prestamos atención nos dejan un claro aprendizaje. Otro punto claro de ello es que existen cosas que deben pasar de cierta manera, pues así lo requiere el destino, Dios, Buda, Alha, el universo… etc { la verdad no importa la creencia }; sólo son escalones de evolución en el trayecto terrenal; y la delicada línea que entrelaza las vidas e historias entre cada uno de nosotros…
NADA ES IMPOSIBLE recita una parte del diálogo.