Cuentan que una vez un hombre viajaba por el océano y su barco se hundió, quedó a la deriva por varios días antes de que milagrosamente fuera encontrado por un bote pesquero. Al recuperarse de su pésima condición, contó el peor error que había cometido. Al sentir una sed desesperante, bebía agua salada, y por la sal contenida en la misma, lejos de saciarse, sentía más sed e introducía sal y arena a su cuerpo que lo deshidrataba más.Muchas veces cuando sentimos sed de amor, cariño, comprensión, verdad o atención, la buscamos en cosas que lejos de saciarnos, nos dejan peor que antes. Así, el solitario se refugia en otro más solitario; el falto de amor lo busca en los placeres y la vida desenfrenada; el incomprendido se refugia en vicios y mal carácter para llamar la atención.
Es hora ya de que dejes de llenar tu cuerpo de agua salada y comiences a llenarlo con agua que da vida, con aquellas cosas que edifican tu corazon y te hacen sonreir para toda la vida.
Es hora que sepas ya que las cosas que son vanas pasan rapidamente pero las que son del alma permanecen dejando huella para siempre…
No te conformes con las cosas que encuentras en el camino mejor buscalas mas arriba, escalando la montaña, alla en lo profundo del cielo en donde nada puede ser corrompido!…
Me encanto esta historia…. es cierto hay q buscar hasta encontrar lo q nos hace feliz y si nos tropesamos a sobarnos y seguir adelante.
Excelente historia !!!!!!
Me encanto la historia, creo q tienes razon
Un saludo!!!!